La vida de Ernesto Boesche Rizo, nacido el 26 de febrero de 1936 en Salamá, Baja Verapaz, es una honra al talento guatemalteco. A sus 89 años, ha recibido uno de los más altos honores globales: el Premio Internacional Leonardo da Vinci, entregado por el Consejo Internacional de las Artes (CIA), afiliado a las Naciones Unidas de las Artes y las Ciencias (UNOTA). Con ello, se convierte en el primer centroamericano en recibir esta distinción.
Un homenaje a toda una vida dedicada al arte
Este galardón no distingue una sola obra, sino que celebra más de seis décadas de producción artística, docencia y compromiso cultural. Su trayectoria incluye:
- Formación inicial en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) desde 1955, tras graduarse como maestro de primaria.
- Estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde también realizó su primera exposición en 1957.
- De regreso a Guate, se dedicó al arte gráfico y la ilustración didáctica, y a partir de 1958 formó parte de la ENAP durante 36 años, de los cuales 8 los ejerció como director.
- Creador prolífico: autor del libro Canto de Nostalgia (2015), estudios sobre historia del arte guatemalteco e investigaciones culturales; además fue galardonado en 2024 con el Premio Carlos Mérida
Legado artístico y humano
Conocido como uno de los grandes retratistas guatemaltecos, Boesche ha explorado técnicas de lápiz, óleo, crayón y estilos que van del impresionismo al surrealismo.
Como maestro, formó a artistas de renombre: como Elmar Rojas, Marco Augusto Quiroa y Erwin Guillermo, siendo descrito por alumnos como “sereno, paciente y siempre dedicado”.
Aún activo, mantiene academias en la Zona 1 (becas simbólicas) y zona 14 de la ciudad. También preside vitaliciamente el Certamen de Pintura de Baja Verapaz.
Su taller en La Merced sigue siendo un semillero de talento.
En la ceremonia del 22 de abril, en el Palacio Nacional de la Cultura, Boesche afirmó con sabiduría y humildad:
“Mientras me quede tiempo seguiré haciendo obra, aunque no con la velocidad de mis años jóvenes.”
Con ello, no solo aceptó el honor, sino ratificó su compromiso con el arte y la enseñanza.

El orgullo de Guate
Este reconocimiento no es solo para un hombre, es para una nación entera. Que un artista guatemalteco sea honrado por una organización internacional vinculada a la ONU envía un mensaje claro: nuestro arte, nuestra historia y nuestra cultura tienen impacto global.
En Buenas Noticias GT, celebramos a quienes, con pincel, paciencia y pasión, siguen trazando el camino del talento hecho en Guate. Felicidades, maestro Ernesto Boesche Rizo.