Mientras las calles de Xela vibraban con aplausos, celulares y flores, la Miss Universo, Victoria Kjaer, apareció en el Parque Central luciendo con orgullo la indumentaria regional quetzalteca.
Pero entre todo el protocolo, cámaras y actos oficiales de bienvenida, hubo un instante que rompió el libreto y se quedó en la memoria de todos los que lo presenciaron.
En medio de los saludos y sonrisas, el fotógrafo local, Daniel González, hizo lo que mejor sabe: capturar lo inesperado. Con su cámara tomó una fotografía de Victoria justo en ese momento efervescente, la imagen se reveló al instante… y se la entregó él mismo, en pleno corazón de Xela.

La reacción fue inmediata: la Miss quedó conmovida, agradecida y sorprendida por el gesto tan humano como auténtico. Nada de filtros ni retoques. Solo un recuerdo tangible, salido del alma de un artista que se atreve a hacer lo distinto.
Victoria Kjaer, lucía increíble vistiendo la indumentaria quetzalteca y el momento quedó inmortalizado gracias al talento de este apasionado fotógrafo. La reina universal de la belleza de nacionalidad danesa, se encuentra de visita para el certamen nacional de Miss Universo GT, que se llevará a cabo la noche de este sábado y ella es la invitada especial.
El talento de Daniel
Daniel, que comparte su trabajo en redes sociales, recorre las calles retratando emociones reales. Sin buscar protagonismo, se convirtió en parte del recorrido de una Reina. Y con una sola foto, demostró que en Guate, los gestos simples también hacen historia.
Para mí, hacerle una fotografía a Miss Universo significa mucho más que una simple imagen. Representa un momento histórico para Quetzaltenango y también un hito personal en mi camino como fotógrafo. Poder regalarle un pedacito de mi arte, de forma tangible, a través de una foto instantánea, es mi manera de dejar huella y conectar con ella desde lo que más amo hacer, y dejar una experiencia inolvidable para ella y para mí. Añadió Daniel.
En Buenas Noticias GT, aplaudimos la autenticidad que se vuelven historias que valen la pena leer.