El arte y la historia de nuestras raíces tienen hoy un nuevo motivo para celebrarse. El ceramista guatemalteco Carlos Chaclán Solís fue reconocido con la Orden del Pop 2025, el más alto reconocimiento del Museo Popol Vuh de la Universidad Francisco Marroquín, por su extraordinaria labor en la conservación del legado mesoamericano a través del arte en barro.
Con más de cinco décadas moldeando no solo piezas, sino identidad, Chaclán se ha dedicado incansablemente a recrear instrumentos musicales, esculturas y expresiones artísticas que evocan con respeto y maestría el esplendor del mundo prehispánico. Su obra no solo es visual: suena, vibra y conecta con la historia profunda del territorio.
Este reconocimiento no es casualidad. Desde que se instauró en 1998, la Orden del Pop ha sido reservada para quienes dedican su vida a rescatar y proteger el patrimonio cultural de Mesoamérica. Y pocos como Carlos Chaclán han hecho tanto por mantener viva la memoria ancestral desde sus propias manos.

Un reconocimiento honorífico
El nombre del galardón proviene del término maya “pop”, que significa estera o petate, símbolo de autoridad y poder en la antigua Mesoamérica. Hoy, ese símbolo cobra vida al ser entregado a un hombre que con su talento, ha logrado que generaciones enteras vuelvan la mirada hacia nuestras raíces con orgullo y asombro.
Chaclán no solo crea, también educa, comparte y forma: su obra ha sido una herramienta de memoria frente al olvido, una defensa del arte indígena frente a la indiferencia, y una fuente de inspiración para artistas jóvenes que buscan reconectar con la esencia de Guate.

En tiempos donde lo ancestral es muchas veces relegado, este reconocimiento a Carlos Chaclán es un recordatorio contundente de que el pasado no es un museo, sino una fuerza viva que aún nos modela. Y en manos como las suyas, se convierte en arte, en música, en resistencia… en legado.
Desde Buenas Noticias GT celebramos la vida y el trabajo de un verdadero guardián del barro y del alma de nuestro pueblo. Porque sí: en Guate también se honran a los que moldean historia con las manos.