Con motivo de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna (del 1 al 7 de agosto), expertos recuerdan la importancia de priorizar la lactancia exclusiva y combinar este hábito junto con alimentos.
En Guate, por ejemplo, existen campañas que promueven la lactancia materna, tomando en cuenta sus múltiples beneficios para los niños.
En esa línea, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) ha renovado su compromiso con la protección, promoción y apoyo a esta práctica fundamental.

“Amamantar no solo nutre el cuerpo, sino también fortalece la mente, cultiva el alma y construye cimientos sólidos para una vida plena y saludable“, asegura el Seguro Social.
La doctora Mónica Rodríguez, de la Sección de Higiene Materno Infantil del IGSS explica que la leche materna es mucho más que alimento. Está compuesta por nutrientes esenciales y factores bioactivos que estimulan el desarrollo del cerebro, especialmente durante los primeros mil días de vida, etapa considerada crítica para el crecimiento neurológico.
“La leche materna contiene ácidos grasos de cadena larga, enzimas, hormonas y anticuerpos que, además de proteger contra enfermedades, contribuyen directamente a la maduración del sistema nervioso central”, destaca la especialista.
Gracias a estos componentes, el bebé desarrolla mejor sus funciones cognitivas, como la memoria, el lenguaje, la atención y la capacidad de aprendizaje, todas fundamentales para un buen desempeño escolar.
Los beneficios, sin embargo, no se detienen ahí: “el contacto físico y las interacciones durante la lactancia fortalecen los circuitos sensoriales y emocionales, que son fundamentales para el desarrollo socioemocional”, añade la doctora Rodríguez.
Durante la lactancia, se crea un espacio íntimo entre madre e hijo donde el contacto visual, las caricias, la voz materna y el calor del cuerpo generan un entorno de seguridad y afecto. Este vínculo afectivo estrecho favorece la formación de una autoestima sana, la regulación emocional y la capacidad de establecer relaciones sociales estables.

¿Sabías que…?
Diversas investigaciones científicas han demostrado que los niños que fueron amamantados tienen un mejor desempeño en pruebas de inteligencia y alcanzan mayores niveles de escolaridad. .
“Los adultos que fueron amamantados de niños tienen 3.4 puntos más en los indicadores de desarrollo cognitivo. Un aumento en el desarrollo cognitivo se traduce en mejor rendimiento académico y más años de escolaridad”, resalta la doctora.
Esto se traduce en beneficios concretos en la vida adulta. Un mejor rendimiento escolar suele ir acompañado de mayores oportunidades laborales, mejores ingresos económicos y una mejor calidad de vida. Así, un acto tan natural como la lactancia puede marcar una diferencia significativa en el futuro de una persona.
