Guate vuelve a figurar en la élite del boxeo internacional gracias al trabajo silencioso pero contundente de Esaú “El Tuto” Diéguez, originario de Santa Cruz Barillas, Huehuetenango, quien forma parte del equipo técnico del estadounidense Terrance “Bud” Crawford, flamante campeón indiscutible del peso supermediano tras vencer a Saúl “Canelo” Álvarez.
La trayectoria de Diéguez es tan singular como inspiradora. Migró a Estados Unidos en los años noventa con el sueño de abrirse camino en el boxeo profesional.
En Los Ángeles y posteriormente en Omaha, Nebraska, combinó su pasión por el deporte con trabajos exigentes, entre ellos más de una década en una empacadora de carne. Lejos de las luces y los reflectores, se forjó en la disciplina y en la perseverancia que más tarde lo convertirían en un referente.

Fue en Omaha donde su historia tomó un rumbo decisivo: se integró al gimnasio B&B Sports Academy y comenzó a trabajar junto a un joven Crawford. Con el tiempo, Diéguez se ganó un lugar esencial en la esquina del multicampeón, aportando no solo conocimientos técnicos sino también estabilidad emocional y dirección estratégica en los combates más exigentes.
La confianza mutua entre ambos ha sido clave en la construcción de la carrera de Crawford, considerado hoy uno de los mejores boxeadores del mundo.

Lleva a Guate en el corazón
Lejos de abandonar sus raíces, Esaú conserva intacto su orgullo por el idioma Q’anjob’al, su identidad huehueteca y su esencia chapina. Esa autenticidad le ha permitido conectar tanto con Crawford como con otros pugilistas, entre ellos el guatemalteco Lester Martínez, a quien también ha acompañado en el ring.
La historia de Diéguez representa mucho más que un logro deportivo. Es la muestra de que un guatemalteco, partiendo desde condiciones adversas, puede alcanzar los escenarios más prestigiosos del planeta y dejar huella en la historia del boxeo mundial.

En Buenas Noticias GT celebramos el nombre de Esaú Diéguez, un huehueteco que demuestra que los sueños se trabajan, se sostienen y se conquistan con carácter. Un orgullo que hoy levanta la bandera de Guate desde la esquina más exigente del boxeo internacional.