El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona está en la recta final de los preparativos para su esperada residencia en Guate, la cual marcará un hito tanto en su trayectoria artística como en su vinculación con la audiencia local.
A través de sus redes sociales, Arjona publicó una serie de imágenes de sus ensayos con sus músicos acompañado del mensaje “Casi listos. La mejor manera de exorcizar a los fantasmas es ponerlos a trabajar”, un indicio de la intensidad del montaje que está por revelar.
La residencia, que se llevará a cabo en el emblemático Centro Cultural Miguel Ángel Asturias (también conocido como Teatro Nacional) en la capital guatemalteca, comenzará el 31 de octubre de 2025 y se extenderá hasta el 7 de diciembre del mismo año, con un total de 23 funciones confirmadas.
Arjona había anunciado originalmente 15 fechas, pero ante la alta demanda sumó ocho funciones adicionales.
En su publicación de redes sociales, Arjona compartió imágenes de la Gran Sala Efraín Recinos del teatro, mostrando partes del ensayo conjunto con músicos, instrumentos y el montaje técnico.
La elección del teatro no es casual
Arjona afirmó que inició esta residencia en su país porque ese recinto “es uno de los más extraordinarios que existen en el mundo”, y agregó que “por primera vez en mi vida haría una residencia en mi propio país”.
Este formato —varias presentaciones consecutivas en un solo escenario— representa una apuesta distinta: una experiencia íntima, afinada, donde el artista y su público comparten más de lo habitual.
El anuncio de la residencia provocó una oleada de entusiasmo en redes sociales: en julio de 2025, tras la confirmación de la serie de conciertos, se registraron más de 9.8 millones de menciones con relación al artista en plataformas digitales, según un análisis de DataLab PL y Goo.
Además, la preventa y la venta general de entradas se agotaron en cuestión de minutos, lo que derivó en la ampliación de fechas.
En resumen, Ricardo Arjona está afinando los toques finales de una residencia que conjuga raíces, celebraciones, música y producción de alto nivel. Será un evento que, más allá del espectáculo, parece pensado como una declaración de regreso y reencuentro con su público guatemalteco.