Buenas Noticias

Elotes y güisquiles: la cosecha que reúne familias en esta época en San Juan Comalapa

San Juan Comalapa, tierra de tradiciones. Foto: cortesía

En el municipio de San Juan Comalapa, Chimaltenango, la temporada de cosecha marca mucho más que trabajo agrícola: se convierte en motivo de encuentro familiar, tradición y sabor.

Durante esta época del año, cuando se recogen los primeros elotes tiernos y los güisquiles, la comunidad saborea las bondades de la tierra al compás de la celebración del Día de Todos los Santos, que para muchos significa una reunión en torno al fuego, la olla y la canasta abundante.

Un ritual que une la milpa y la memoria

La costumbre es sencilla y profunda: las familias se reúnen —usualmente en casas de los padres o abuelos— para cocer elotes y güisquiles, ya sea al mediodía, en la tarde o incluso empezando la mañana. Un vecino de la localidad, Manolo López, describe que “en algunas familias … se reúnen los hermanos en las casas de sus padres para el 1 y 2 de noviembre, y al menos con los elotes se decide si serán cocidos o asados. Es una tradición que puede comenzar a las 10 de la mañana o a las 4 de la tarde”.

Es precisamente esta sincronicidad —entre la cosecha y la celebración— lo que potencia el sentido comunitario: el alimento recién cosechado, la olla sobre la fogata, la canasta que se comparte.

Más que comida: memoria, cultura y pertenencia

El ritual de comer elotes y güisquiles no solo satisface el hambre, sino que teje las generaciones. Como lo explica el historiador y sociólogo Aníbal Chajón, “una tradición … funciona como vínculo entre las distintas generaciones de adultos con menores”.

En San Juan Comalapa, esto se traduce en que el acto de salir temprano al campo o al mercado, seleccionar las mazorcas tiernas o los güisquiles, cocinarlas juntos, conversando, riendo, rememorando ancestros… todo ello forma parte de “hacer memoria durante la reunión”.

Además, esta dinámica agrícola-alimentaria se entrelaza con la cosmología local: la cosecha, la tierra y la muerte de los seres queridos se encuentran simbólicamente en los días 1 y 2 de noviembre.

La riqueza guatemalteca

En un mundo donde muchas tradiciones tienden a perderse, lo que ocurre en San Juan Comalapa Chimaltenango, funciona como un puente entre la tierra, la cocina y la memoria. Los güisquiles y elotes que brotan de la milpa al fogón no solo alimentan cuerpos: alimentan raíces, historias familiares, identidades y vínculos intergeneracionales.

Related Articles

Buenas Noticias

El presente de la lucha nacional tiene 17 años y se llama Sharon Makepeace

A sus 17 años, Sharon Makepeace continúa demostrando que el talento y la preparación...

Buenas Noticias

Con 5 años, Ashua Díaz conquista cuatro medallas internacionales para Guate

A una edad en la que muchos niños apenas comienzan a descubrir...

Buenas Noticias

Lucrecia Culum presenta una obra que marca un nuevo capítulo para la literatura de Guate

A la orilla del lago de Atitlán, entre montañas, cultura y una...

Buenas Noticias

Ciclista guatemalteca alcanza la gloria con oro en Estados Unidos

Nicole Hacohen volvió a poner en alto el nombre de Guate al...