Desde Manta, Ecuador, el escultor tz’utujil Mauro Yojcóm, originario de San Pedro La Laguna, concluyó una obra monumental tras 25 días de trabajo intenso sobre mármol de Carrara. La pieza, titulada Atit’, fue realizada durante el Segundo Simposio Internacional de Escultura, y mide 3.00 × 2.60 × 0.80 metros.
Atit’ es una declaración de identidad: una figura que encarna la longevidad, la fuerza y la conexión entre la naturaleza y el ser humano. Su presencia simboliza la energía que nos une a lo que fue, a quienes ya no están físicamente, pero siguen moviéndose entre nosotros a través de la materia y el espíritu.
La obra de Yojcóm trasciende la técnica para convertirse en lenguaje. Con raíces tz’utujiles firmes y visión contemporánea, su escultura demuestra que el arte guatemalteco puede dialogar con el mundo sin renunciar a su origen. Cada golpe de cincel reafirma una verdad: la identidad no desaparece, se transforma.

En el mármol, Yojcóm deja una huella que no busca ornamento, sino permanencia. Su pieza no solo representa a Guate en el ámbito internacional, sino que recuerda que la creación también puede ser una forma de llevar la cultura ante el mundo.

Buenas Noticias GT reconoce en esta obra un motivo de orgullo nacional: una voz tallada en piedra que habla por nuestra historia, nuestra fuerza y nuestra capacidad de permanecer.