Un equipo guatemalteco compuesto por Enrique “Quique” y Beliza “Beli” Ruiz‑Matamoros, junto a parrilleros de El Salvador y México, se coronó con el primer lugar en el festival de carne a fuego abierto Texas Open Fire Meat Up, celebrado en Hondo, Texas.
El Open Fire Meat Up es un evento de alto nivel, con más de 27 equipos participantes: chefs, dueños de restaurantes, pitmasters campeones mundiales y entusiastas del fuego de diversos países.
Para los guatemaltecos, el triunfo no fue solo por sabor: su técnica rompe moldes. Inspirados en las parrillas gauchas de Argentina, Uruguay y Brasil, los Ruiz‑Matamoros usan un enfoque tradicional, sin depender de termómetros o cronómetros, sino de la intuición, la observación y el respeto al fuego.
Su especialidad: carnes colgadas que se ahúman lentamente durante cinco horas con madera de encino.
Creatividad y humildad que conquistaron al jurado
En un detalle muy original, el equipo guatemalteco sirvió su preparación en un cuenco hecho con remolachas y tuza —una presentación poco convencional, pero con un propósito claro: llevar la experiencia del asado más allá de la formalidad, privilegiando el sabor y la calidez sobre la etiqueta.
Prepararon 250 libras de porchettas rellenas con hierbas frescas, acompañadas de una salsa de piña asada con jengibre y coles de Bruselas. Su estrategia fue clara: ofrecer un sabor tropical, fresco y, al mismo tiempo, disfrutar del proceso.
Las carnes se ahumaron desde muy temprano, comenzando a las 5 de la mañana del sábado, para poder servirlas a partir de las 11.
Reconocimiento internacional y un nuevo capítulo para Guate
Este triunfo no es solo un trofeo: también abre puertas. Gracias a su desempeño, La Sociedad del Asado Guate ha sido invitada a participar en el Memphis in May 2026, considerado uno de los festivales de BBQ más importantes del mundo.
Este hecho es histórico también porque será la primera vez que la categoría Open Fire forme parte oficialmente de la competencia en Memphis. Que Guate esté representada en este momento marca un antes y un después para la escena parrillera del país.
Al conquistar el Texas Open Fire Meat Up, el equipo guatemalteco no solo ganó una competencia, sino que encendió una llama de orgullo nacional. Su victoria demuestra que, con pasión, creatividad y entrega, los guatemaltecos podemos dejar huella en el escenario global.
Este triunfo es una invitación a celebrar nuestra identidad y talento, y recuerda que cuando unimos nuestras brasas con corazón chapín, podemos conquistar cualquier fuego.
