Cada 06 de enero, en hogares y reuniones familiares de todo el país, se celebra el Día de los Reyes Magos con una costumbre que llena de sabor, simbolismo y compromiso la temporada navideña: partir la tradicional Rosca de Reyes.
Esta rosca, un pan dulce con forma circular decorado con frutas cristalizadas, representa la corona de los Reyes que—según la tradición cristiana—llegaron a adorar al niño Jesús. En su interior se esconde una pequeña figura que simboliza al Niño Dios.
El momento de compartir la rosca es una tradición que reúne a familiares y amigos alrededor de la mesa, acompañada muchas veces de atol, café o chocolate caliente. Cuando se parte el pan, cada persona revisa su rebanada con ilusión para ver si le ha correspondido encontrar al Niño Jesús escondido.
Pero esta tradición va mucho más allá de un dulce compartido: quien obtiene en su porción la figura del Niño Dios asume un papel especial en la siguiente festividad del calendario católico y popular.
En Guate se dice que esa persona se convierte en el “padrino” del Niño Dios y, como parte de la costumbre, debe invitar a una comida el 2 de febrero, cuando se celebra el Día de la Candelaria —fiesta que conmemora la presentación del niño Jesús en el templo y la purificación de la Virgen María.
La comida típica para esta fecha incluye tamales y atol, platillos que simbolizan la unión familiar y la abundancia, así como la culminación de la época navideña. La expectativa de preparar o agasajar con tamales convierte este compromiso en una extensión de la celebración, fortaleciendo lazos entre los miembros de la familia y la comunidad.
Así, en Guate, aunque el Día de Reyes no sea un feriado oficial con grandes actos públicos, sí es una jornada de reunión y tradición, donde la Rosca de Reyes no solo endulza la tarde del 6 de enero, sino que conecta con otra festividad clave del calendario cristiano y cultural, obligando a quien encuentra al Niño Dios a preparar una nueva fiesta el 2 de febrero con sabores típicos que marcan el final del ciclo navideño y el inicio de un nuevo año lleno de esperanza.