La devoción al Cristo de Esquipulas se hizo presente en la Catedral de San Patricio, en Nueva York, donde cientos de guatemaltecos participaron en una celebración que reunió fe, cultura e identidad nacional fuera del territorio chapín.
La eucaristía fue presidida por el cardenal Álvaro Ramazzini y se desarrolló en un ambiente marcado por la participación activa de la comunidad guatemalteca residente en Estados Unidos. Durante la ceremonia se escucharon cantos en español y en lenguas mayas, acompañados por marimba, danzas garífunas y el uso de trajes tradicionales, reflejando la diversidad cultural de Guate.
El encuentro no solo tuvo un carácter religioso, sino también comunitario. Familias, jóvenes y adultos se congregaron en uno de los templos más emblemáticos del mundo para reafirmar una devoción que forma parte de la identidad de miles de guatemaltecos, incluso lejos de casa.

La presencia del Cristo Negro de Esquipulas en San Patricio evidenció cómo las tradiciones religiosas guatemaltecas trascienden fronteras y se mantienen vivas gracias a la organización, la fe y el arraigo cultural de la diáspora.

Este acto reafirma que la fe guatemalteca no depende del lugar, sino de la comunidad que la sostiene y la transmite, llevando sus creencias y costumbres a escenarios internacionales sin perder su esencia.