Como parte de una tradición muy conocida en San Pedro Sacatepéquez, el Niño Dios del oratorio de Esquipulas fue retirado de su pesebre, un acto que se realiza cada año y que forma parte de las costumbres religiosas de la comunidad.
En el lugar se dejó una nota que informa a los fieles: “Buenos días, no se preocupen, el Niño Dios está en buenas manos, pronto llegará el aviso”. El mensaje confirma que el retiro responde a la tradición y que su regreso será anunciado en los próximos días.

La comunidad recibe este momento con fe y respeto, entendiendo que se trata de una práctica simbólica que marca una etapa dentro del calendario religioso local. La espera se vive con calma y como parte del significado de la costumbre.
Esta tradición, transmitida de generación en generación, continúa siendo un elemento que fortalece la identidad y la vida comunitaria en San Pedro Sacatepéquez, manteniendo vivas las expresiones de fe que forman parte de su historia.