Desde la parroquia Nuestra Señora de los Dolores en Maryland, Washington D.C., devotos guatemaltecos y fieles hispanos protagonizaron un emotivo cortejo procesional en honor al Milagroso Señor de Esquipulas, una manifestación de fe que mantiene viva la devoción chapina más allá de las fronteras.
La solemne procesión se llevó a cabo durante la semana y estuvo a cargo de la Hermandad Takoma Park, fundada en 1984. Esta organización ha sido clave para preservar y transmitir la tradición del Cristo Negro entre generaciones de migrantes en Estados Unidos.
El recorrido estuvo marcado por el respeto, el recogimiento y la profunda espiritualidad de los asistentes, quienes encontraron en esta expresión religiosa un vínculo directo con su tierra y sus raíces. Para muchos, fue un momento de encuentro con la fe heredada de Guatemala y una forma de mantener viva la identidad cultural lejos del país.

La devoción al Milagroso Señor de Esquipulas continúa escribiendo historia en territorio estadounidense, consolidándose como un símbolo de unión, esperanza y tradición para la comunidad guatemalteca y latinoamericana en el exterior.