El recorrido terminó en silencio. Sin aplausos, sin prisa. Solo el peso compartido y el respeto intacto. Así fueron trasladadas las andas de Jesús Nazareno de la Caída hacia la bodega de la hermandad, donde permanecerán bajo resguardo hasta el próximo ciclo procesional en 2027.
El protocolo se cumplió con precisión: orden, solemnidad y cuidado en cada paso. No es un simple traslado; es parte de una tradición que se cuida con detalle, desde la salida hasta el último movimiento antes de quedar en resguardo.
Feligreses de la iglesia San Bartolomé Becerra acudieron al llamado y cargaron las andas sobre sus hombros, manteniendo viva una práctica que se transmite con convicción y respeto.
El ingreso a la bodega marcó un momento íntimo: ajustes finales, verificación de cada pieza y la certeza de que todo queda en condiciones óptimas para su conservación. Cada elemento es tratado con el mismo rigor que se ve en las calles, entendiendo su valor dentro de una tradición que trasciende generaciones.

Las andas quedan ahora protegidas, listas para volver a las calles cuando el calendario lo marque. Porque en Guate, las tradiciones no se improvisan: se honran, se cuidan y se sostienen con hechos.
Y en Buenas Noticias GT, se cuentan como son: con respeto y sentido.