No todos los caminos son iguales, pero algunos se construyen con una decisión clara: salir adelante con lo que se sabe hacer.
Pablo Osvely López Pérez es una persona con discapacidad visual que encontró en la panadería una forma de generar ingreso propio. No fue inmediato. Hubo aprendizaje, prueba y constancia hasta lograr un producto que pudiera sostenerse todos los días.
Con su emprendimiento Aureum, prepara pan de masa madre, pan integral y blanco, opciones dulces, mermeladas y café. Cada producto es resultado de un proceso que requiere orden, memoria y precisión, habilidades que ha desarrollado para trabajar sin depender de alguien más.
Su punto de venta está en los kioscos de emprendimiento del Hospital de Ojos y Oídos Dr. Rodolfo Robles Valverde, donde atiende de lunes a viernes por la mañana. Ahí no solo vende, también demuestra que su negocio funciona porque hay clientes que regresan.

Su historia no gira en torno a una condición, sino a la decisión de construir algo propio. En un entorno donde muchos buscan oportunidades, Pablo creó la suya y la mantiene activa.
Buenas Noticias GT comparte historias que se sostienen en hechos y trabajo diario.