El patrimonio arqueológico del país suma un nuevo capítulo con el descubrimiento de Okox, una estructura ceremonial maya de forma circular que permaneció oculta durante más de dos mil años en el sitio arqueológico El Tigre, en Petén.
El hallazgo fue realizado por investigadores del Proyecto Arqueológico Lechugal Norte-El Tigre, quienes identificaron una construcción perteneciente al período Preclásico Terminal, una etapa clave en el desarrollo de la civilización maya.
Lo que hace especialmente relevante este descubrimiento es su diseño. A diferencia de la mayoría de edificaciones mayas conocidas, Okox posee una forma completamente circular, una característica poco común dentro de la arquitectura de la época y que podría aportar nueva información sobre las prácticas ceremoniales de las antiguas comunidades que habitaron la región.
La estructura, de aproximadamente 2.20 metros de altura y cinco metros de diámetro, fue localizada en un notable estado de conservación y sin evidencias de saqueo, una condición poco frecuente en sitios arqueológicos de gran antigüedad.
Las investigaciones sugieren que el lugar estuvo vinculado a ceremonias relacionadas con la lluvia, la agricultura y la fertilidad, actividades fundamentales para las comunidades mayas. Durante las excavaciones también fueron localizados entierros y objetos ceremoniales que ayudarán a comprender mejor la función que tuvo este espacio dentro de la vida cotidiana y espiritual de sus habitantes.
Entre los hallazgos destaca la tumba de un hombre adulto que habría ocupado una posición importante dentro de la comunidad, así como diversos elementos utilizados en rituales ceremoniales.
Más allá de los descubrimientos específicos, Okox representa una nueva oportunidad para ampliar el conocimiento sobre una de las civilizaciones más extraordinarias de la historia. Cada hallazgo permite reconstruir parte de un legado que continúa sorprendiendo al mundo y que confirma la riqueza arqueológica que aún permanece bajo la selva petenera.

Con más de dos mil años de historia resguardados bajo tierra, este templo circular se convierte en una de las revelaciones arqueológicas más importantes de los últimos años y en una nueva ventana para conocer el ingenio, las creencias y las tradiciones de la civilización maya.