Las mujeres afiliadas al Seguro Social que hayan concluido su tratamiento contra el cáncer de mama podrán acceder, por primera vez, a un programa de entrega de prótesis mamarias externas personalizadas, una iniciativa que busca fortalecer su proceso de rehabilitación física y emocional tras una mastectomía parcial o total.
El servicio comenzó a brindarse en el Hospital de Ginecoobstetricia y está dirigido a pacientes que ya finalizaron todas las etapas de su tratamiento, incluyendo diagnóstico, cirugía, quimioterapia, radioterapia (cuando corresponda) y el período de recuperación médica.
Las prótesis están elaboradas en silicona y se adaptan a las características de cada paciente. Su objetivo es ayudar a recuperar el equilibrio corporal, mejorar la postura y disminuir las molestias musculares que pueden surgir tras la pérdida de una mama. Además, representan un importante apoyo para fortalecer la autoestima y favorecer el bienestar durante la recuperación.
Cada caso será evaluado por el médico tratante, quien determinará si la paciente es candidata para recibir este beneficio. Como parte del programa también se entregarán dos brasieres especializados, diseñados para el uso adecuado de la prótesis.
La implementación de este servicio responde a un enfoque de atención integral que busca acompañar a las pacientes más allá del tratamiento oncológico, brindándoles herramientas que contribuyan a mejorar su calidad de vida y facilitar su reintegración a las actividades cotidianas.

Solo durante 2025, el Hospital de Ginecoobstetricia atendió más de 20 mil consultas oncológicas y realizó 1,003 cirugías relacionadas con esta especialidad, cifras que reflejan la importancia de continuar ampliando los servicios dirigidos a las mujeres que enfrentan y superan el cáncer de mama.