Durante septiembre, las calles del país se llenan de música, uniformes, banderas y estudiantes que esperan con ilusión el momento de salir a desfilar. Entre ellos, un pequeño integrante de una banda escolar ha protagonizado una de esas escenas que recuerdan el verdadero significado de acompañar los sueños de un hijo.
Su nombre aún no ha trascendido, tampoco el de su mamá, pero ambos han logrado llamar la atención por una imagen sencilla y poderosa: el niño participa en la banda escolar tocando el redoblante, mientras su mamá lo acompaña durante el recorrido.
El pequeño lleva su uniforme, sostiene sus baquetas y marca el ritmo junto a sus compañeros. Su participación demuestra que también quiso ser parte de esa experiencia que miles de estudiantes esperan cada año: integrar una banda, ensayar durante semanas y finalmente salir a las calles para compartir su música.
A su lado, su mamá se encarga de acompañarlo durante el recorrido y empuja la silla de ruedas. No ocupa el centro de la escena, pero su presencia hace posible que su hijo disfrute cada momento junto a sus compañeros y viva plenamente esta celebración de septiembre.
La fotografía ha llamado la atención precisamente por que muestra a un niño haciendo lo que le gusta y a una madre decidida a estar junto a él para que pueda hacerlo.
En un mes marcado por los desfiles escolares, las bandas y el sonido de los instrumentos, su redoblante se suma a esa música que vuelve a las calles cada septiembre.

Definitivamente el amor de una madre no tiene límites.