La afición respondió de un manera épica. Créditos: Región Más.
El estadio Mario Camposeco vivió una escena poco común durante el partido de Xelajú MC del 26 de septiembre. A mitad del encuentro, las gradas se convirtieron en una verdadera lluvia de peluches gracias a una iniciativa que buscó llevar alegría a niños en el marco del Día del Niño.
La propuesta fue impulsada por el Club Rotario de Quetzaltenango, que invitó a los aficionados a llevar un peluche al partido para sumarse a la campaña. La respuesta quedó reflejada cuando, durante el medio tiempo, cientos de juguetes comenzaron a caer desde las tribunas hacia el terreno de juego.
En pocos minutos, la cancha quedó cubierta de peluches, creando una imagen llena de color y alegría que sorprendió a quienes se encontraban en el estadio. La escena transformó por un momento la tradicional celebración deportiva en una muestra de solidaridad de los aficionados.
Cada peluche reunido será destinado a la celebración del Día del Niño, con el propósito de regalar una sonrisa a niños que recibirán estos juguetes el próximo 1 de octubre.

Así, una jornada de fútbol terminó convirtiéndose también en una oportunidad para compartir. Desde las gradas, los aficionados demostraron que la pasión por su equipo puede encontrar otra forma de celebrarse: convirtiendo un peluche en un regalo y una lluvia de juguetes en cientos de sonrisas.