Una celebración que reúne fe y tradición en la ciudad altense. Fotografías: Web.
Cada 7 de octubre, Quetzaltenango celebra a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad, en una jornada que combina fe, tradición y expresiones culturales que durante generaciones han formado parte de la vida de los quetzaltecos.
La celebración tiene como escenario principal la Catedral Metropolitana de Los Altos, donde durante octubre se desarrollan rosarios, eucaristías, serenatas, música de marimba y procesiones. La fecha central es el 7 de octubre, cuando familias y devotos llegan al Centro Histórico para participar en las actividades dedicadas a la patrona de Xela.
La devoción hacia esta imagen está profundamente ligada a la identidad de Quetzaltenango. Su historia ha sido transmitida a través de generaciones y está acompañada por relatos y tradiciones que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad. La imagen fue consagrada en 1781 por el arzobispo Cayetano Francos y Monroy y, en 1983, fue coronada durante la visita del papa Juan Pablo II.
La jornada también mantiene vivas expresiones propias de la celebración quetzalteca. Una de ellas es la elaboración y entrega de paches por parte de familias que mantienen promesas relacionadas con la Virgen.

Así, octubre vuelve a convertir las calles y espacios del Centro Histórico de Xela en puntos de encuentro para una tradición que reúne a distintas generaciones alrededor de una misma celebración. La Virgen del Rosario permanece como una figura vinculada a la historia, la fe y la identidad cultural de Quetzaltenango.