Con una historia que comenzó a sus 8 años vendiendo frutas a turistas en San Pedro La Laguna, Anita Cortéz ha transformado la cocina en un lenguaje universal que conecta culturas, emociones y comunidades.
Hoy, esa voz auténtica la llevó a compartir su mensaje en un escenario de gran prestigio internacional, donde se reúnen empresarios y líderes influyentes que buscan ideas transformadoras.
Se trata de nada más y nada menos que de TEDx, un espacio de trascendencia donde solo los mejores se presentan. Anita tuvo la oportunidad de inspirar a muchas personas en este evento que se llevó cabo en la Ciudad Colonial de La Antigua.
Emprendedora, instructora y creadora de Mayan Kitchen Cooking Class, Anita ha logrado que la gastronomía no sea vista solo como un plato servido, sino como un puente que une corazones.
En su ponencia relató cómo cada tortilla, cada pepita con limón y cada historia alrededor de la mesa se convierten en una experiencia capaz de sanar, enseñar y abrir puertas.

Usó las redes sociales como puente para unir culturas
Parte de ese éxito se debe a su proyecto en San Pedro La Laguna, donde recibe a turistas internacionales para enseñarles la esencia de la cocina maya.
Anita los guía al mercado local para mostrar el origen de los alimentos, y luego, en su cocina, les enseña de forma artesanal la preparación de platos emblemáticos de su comunidad.
Cada clase es más que un curso: es un viaje cultural que transmite identidad, raíces y respeto por la cultura Tz’utujil.
Ese esfuerzo, respaldado por el impacto que ha generado en redes sociales y en su comunidad, le ha permitido conquistar espacios que pocas veces se abren a mujeres indígenas de Guate.

Como influencer maya, Anita ha sabido usar las plataformas digitales para expandir su mensaje, llegando a miles de personas en todo el mundo. Su presencia en ese escenario internacional es ya un hecho histórico: una mujer que desde San Pedro de la Laguna demuestra que la cultura y la identidad pueden colocarte frente al mundo entero.
Lo que inició como un “inglés callejero” aprendido entre ventas y turistas, se convirtió en la base para un proyecto que hoy impulsa a mujeres con sus textiles, fomenta el turismo sostenible y abre oportunidades educativas para niños de su comunidad.
Para ella, la cocina no solo alimenta: enseña respeto, fortalece raíces y siembra empatía.
En Buenas Noticias GT, celebramos a quienes convierten su historia en inspiración y elevan con orgullo la cultura de nuestra tierra.