Un mural en proceso convierte un espacio público en un relato visual sobre la niñez, la memoria y la vida comunitaria. La obra, desarrollada por el colectivo de artes plásticas Ijatz’ bajo la dirección del pintor Nico Pop, recupera escenas que forman parte de la experiencia compartida de generaciones enteras.
Las imágenes muestran a niñas y niños en juegos sencillos, esos momentos que definieron una infancia vivida en comunidad, con cercanía, complicidad y alegría cotidiana. Cada escena conecta con recuerdos comunes y con formas de convivir que siguen presentes en la vida del pueblo.
El mural incorpora la figura de los abuelos como referentes de conocimiento y continuidad cultural. Aparecen acompañados del tun y la chirimía, instrumentos ligados a celebraciones, encuentros comunitarios y expresiones espirituales que han acompañado la vida colectiva durante décadas. Su presencia refuerza la idea de transmisión y cuidado de la memoria.

El proyecto se realiza para transformar espacios públicos en puntos de identidad, donde el arte narre historia y fortalezca el sentido de pertenencia. Los colores y las escenas no buscan ornamento, buscan significado.

Esta obra funciona como un testimonio visual compartido. Une pasado, presente y futuro desde la experiencia cotidiana, confirmando que la cultura sigue viva cuando se trabaja en comunidad y con propósito.
Buenas Noticias GT acompaña estas acciones donde el arte construye memoria y comunidad.