En una emocionante actualización para los amantes de la naturaleza, el fotógrafo y guardaparques guatemalteco Francisco Asturias ha compartido una serie de imágenes captadas por cámaras trampa en el Parque Nacional Tikal, ubicadas en el corazón de la Selva Maya.
Según Asturias, sus grabaciones muestran a cachorros de jaguar, puma, ocelote, así como ejemplares de venados, cabros, tapires y varias especies de aves, lo que evidencia una biodiversidad vibrante y un ecosistema bien protegido.
Qué alegre, en varias cámaras hemos registrado cachorros de jaguar, de puma, de ocelote, de venados, de cabros, de tapires y de muchas aves. Esta selva ‘Corazón de la Selva Maya’ está muy bien protegida”, declaró Asturias al socializar las imágenes.
Este tipo de registros no solo fascinan por su valor estético, sino que tienen un significado ecológico profundo. La presencia de cachorros de grandes felinos sugiere una capacidad reproductiva saludable y la existencia de territorios seguros para la cría, lo cual es un indicador positivo para la conservación de estas especies.
De hecho, Asturias ha documentado varios momentos clave de la fauna en Petén. Por ejemplo, cámaras trampa han captado a pumas con sus crías en la selva petenera.
También ha observado encuentros entre jaguares y pumas bebiendo agua juntos en bebederos artificiales instalados para monitorear la fauna.
Estos avistamientos refuerzan la importancia del trabajo de conservación en la región. Según un documento sobre la selva maya, Asturias advierte que, pese a los avances, aún hay necesidades urgentes: se requieren más guardaparques, equipamiento, y fondos sostenibles para mantener la vigilancia y preservar este ecosistema vital.
La selva petenera no solo es un refugio para especies amenazadas, sino también un símbolo del compromiso ambiental. Los registros de Asturias muestran que, si bien existen amenazas, hay señales claras de recuperación y estabilidad en el Corazón de la Selva Maya.