Con apenas unos años de vida y una mirada que ya proyecta responsabilidad, Carlos Andreé Bejarano Hernández vivió una experiencia que pocos adultos podrían imaginar: ser Alcalde por un Día en el Ayuntamiento de la Ciudad Colonial de Antigua .
La oportunidad fue el resultado de su excelencia académica y su triunfo en un concurso local, que premió a los estudiantes más destacados con la posibilidad de ejercer, aunque sea por unas horas, las funciones de liderazgo municipal.
Durante la jornada, Carlos Andreé no sólo vistió la banda y ocupó el despacho del alcalde. Con atención y criterio, participó en reuniones institucionales, visitó diferentes dependencias municipales y comprendió de primera mano el funcionamiento de la administración pública. Su recorrido incluyó el Centro de Monitoreo Municipal, donde observó los sistemas de vigilancia y prevención, así como una visita al Centro Nacional de Patrimonio Cultural (CNPAG), donde profundizó sobre restauración y conservación del valioso patrimonio de Antigua.

Uno de los momentos más destacados fue el desayuno que compartió con transportistas del sector turístico del municipio. Lejos de limitarse a escuchar, Carlos Andreé hizo preguntas, pidió conocer sus necesidades y compartió reflexiones sobre cómo mejorar la experiencia de los visitantes y la movilidad en la ciudad. Su actitud reveló más que cortesía: demostró visión crítica, empatía y una inclinación genuina por los temas comunitarios.
Un niño con liderazgo y capacidad
La experiencia, organizada por la Municipalidad de la Antigua, busca promover en los más jóvenes el interés por el servicio público. Pero con Carlos Andreé, fue evidente que no se trató sólo de una actividad educativa: hubo madera de líder, claridad de pensamiento y voluntad de participar activamente en la construcción del futuro.

En una época donde muchos adultos pierden la fe en lo público, este joven de mirada firme y voz segura recuerda que la esperanza está en las nuevas generaciones, y que desde los salones de clase pueden surgir los próximos grandes gestores del cambio.
Carlos Andreé Bejarano Hernández no fue solo un niño alcalde por un día: fue una promesa hecha realidad, un mensaje claro de que Guate sí tiene futuro, y que empieza en lugares como este.
En Buenas Noticias GT, creemos que el futuro está en manos de quienes se empeñan por transformar la historia desde sus trincheras.