En San Marcos La Laguna, Sololá, sobresale una joya natural que combina aventura, cultura y paisaje: la Reserva Natural Cerro Tzankujil. Basta con caminar sus senderos para sentir el pulso del lago, desde miradores que dejan ver el majestuoso volcán San Pedro y las aguas turquesa del Atitlán.
El principal imán para los visitantes es su trampolín de madera, que se eleva entre 7 y más de 12 metros para permitir saltos directos al lago. Una experiencia que despierta valor y genera memoria: un salto, un descanso, un recuerdo imborrable.

La reserva también ofrece senderos ecológicos, alquiler de kayaks, miradores, altas postales desde donde la vista se convierte en tranquilidad, y una conexión con lo ancestral a través de altares ceremoniales mayas usados por guías espirituales y pobladores del área.
Desde Panajachel o alrededores, se puede llegar fácilmente en lancha seguida de una corta caminata señalizada.

Impulsan turismo sostenible
San Marcos La Laguna muestra que el turismo puede ser una experiencia completa: desde la descarga de adrenalina hasta la calma del lago, pasando por una conexión con nuestra herencia cultural. Cerro Tzankujil no es solo un salto, es una invitación a sentir Guate desde otra perspectiva.
Buenas Noticias GT, te invita a conocer este mágico lugar.