Durante medio siglo, sus voces han acompañado cultos, celebraciones y momentos de profunda adoración. El próximo 12 de julio de 2026, el Cuarteto Eternidad conmemorará sus 50 años de ministerio musical con un culto especial que se llevará a cabo en la Iglesia Evangélica Presbiteriana Central, marcando un acontecimiento que forma parte de la historia de la música cristiana en Guate.
La agrupación nació en 1976, impulsada por el deseo de utilizar la música como una herramienta para compartir el mensaje del Evangelio. Su primera participación ocurrió el 20 de junio de ese mismo año, dando inicio a un ministerio que, con el paso del tiempo, trascendió las paredes de la iglesia para llevar sus interpretaciones a congregaciones de distintos lugares del país.
Desde sus inicios, el cuarteto estuvo integrado por Leonel Ramos, Julio César Flores, Manuel de Jesús García Peláezy Aroldo Maldonado, quien ha permanecido como director a lo largo de estas cinco décadas, guiando el crecimiento musical y espiritual de una agrupación que ha inspirado a varias generaciones.
A lo largo de su trayectoria, el Cuarteto Eternidad ha interpretado himnos que permanecen en la memoria de miles de creyentes, convirtiéndose en una presencia constante en cultos especiales, aniversarios, bodas y otras actividades donde la música ha servido como una expresión de fe, esperanza y gratitud.
Durante estos 50 años, distintos integrantes han formado parte del ministerio, aportando su talento y compromiso para mantener vivo un legado que continúa fortaleciendo la adoración congregacional. Cada voz ha contribuido a escribir una historia construida sobre la constancia, el servicio y la pasión por exaltar a Dios a través de la música.
El culto conmemorativo no solo celebrará un aniversario, sino también el testimonio de un ministerio que ha permanecido vigente durante cinco décadas, demostrando que la música tiene el poder de unir generaciones, fortalecer la fe y dejar una huella imborrable en la vida de quienes la escuchan.

Cinco décadas después de aquella primera presentación, el Cuarteto Eternidad sigue siendo un símbolo de perseverancia, servicio y amor por la alabanza, un legado que continúa resonando en el corazón de la iglesia y de quienes han sido edificados por su ministerio.