Lara de León e Ignacio Cáceres participaron recientemente en un importante festival de danza en Costa Rica, llevando consigno indumentarias, danzas y varias tradiciones de nuestro país. ¡Qué chilero!

Se trata del Festival Internacional de Danza Folklórica, un encuentro cultural que reunió delegaciones de varios países de América Latina y se desarrolló en distintos escenarios del vecino país, incluyendo el Teatro Nacional de Costa Rica, la Universidad EARTH, el GSD International School, así como espacios públicos en Guanacaste y playas del Pacífico costarricense.
El evento contó con la participación de países como Guate, Bolivia, Uruguay, Argentina, Costa Rica, Brasil, Chile, Perú, Panamá y México, en una muestra de intercambio cultural enfocada en la preservación y difusión del folclore latinoamericano.
Representación guatemalteca
La delegación nacional presentó un repertorio de danzas tradicionales y creaciones coreográficas contemporáneas inspiradas en la identidad nacional.
Entre las presentaciones destacadas se encuentran:
- “Eclipse”, coreografía original creada por la pareja de bailarines Lara de León e Ignacio Cáceres, presentada en la Universidad EARTH, bajo la supervisión de sus maestras formadoras.
- “La Sanjuanerita”, puesta en escena presentada en el GSD International School de Costa Rica.
- “Ritual Maya”, presentada en el Teatro Nacional de Costa Rica, como una representación de elementos culturales ancestrales del país.
- “Danza de Mengalas”, también interpretada en el Teatro Nacional de Costa Rica.
- “Juventud Antigueña” y “Soy de Zacapa”, piezas que forman parte del repertorio folklórico guatemalteco llevado a escenarios internacionales.

Intercambio cultural en múltiples sedes
Estas actividades permitieron que las delegaciones compartieran no solo sus danzas tradicionales, sino también procesos creativos contemporáneos, fortaleciendo el intercambio cultural entre jóvenes artistas de la región.
De acuerdo con la dinámica del festival, cada delegación participó en formato de exhibición, sin carácter competitivo, con el objetivo de dar a conocer la riqueza folklórica de cada país.

La participación guatemalteca destacó por la combinación de propuestas tradicionales y coreografías modernas, reflejando el trabajo formativo de sus academias y el compromiso de los jóvenes artistas con la difusión del patrimonio cultural del país.
