Este grano forma parte de la alimentación de miles de personas. Créditos: AGN.
Cada 13 de agosto, Guate celebra el Día Nacional del Maíz, una fecha que invita a mirar más allá de la alimentación para reconocer el profundo vínculo que este grano mantiene con la historia, la cultura y la cosmovisión maya.
El maíz forma parte de la vida cotidiana de millones de personas y está presente en una gran variedad de alimentos que han pasado de generación en generación. Tortillas, tamales, chuchitos, tamalitos, atol y una extensa variedad de preparaciones tienen en este grano uno de sus principales ingredientes.
Pero su importancia va mucho más allá de la cocina.
Dentro de la cosmovisión maya, el maíz ocupa un lugar fundamental. Su presencia está relacionada con la vida, la alimentación y la propia concepción del origen de la humanidad. El Popol Wuj, uno de los grandes referentes de la tradición maya, relata que los seres humanos fueron formados a partir del maíz.
Por eso, hablar del maíz también significa hablar de identidad y de los conocimientos que los pueblos han conservado durante generaciones.
Guate cuenta además con una importante diversidad de maíces nativos, que pueden encontrarse en distintos colores y variedades. Cada uno forma parte de conocimientos agrícolas, gastronómicos y culturales que continúan transmitiéndose dentro de las comunidades.
El maíz también tiene un papel esencial en la alimentación. Es uno de los principales cultivos de consumo nacional y constituye una fuente importante de energía y nutrientes para las familias.
Su presencia en la mesa está acompañada por prácticas y conocimientos que incluyen desde la selección y conservación de las semillas hasta las distintas formas de preparar y consumir el grano.
En 2014, el maíz fue reconocido legalmente como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación, una distinción que reconoce la importancia que este cultivo tiene dentro de la identidad cultural del país.
Sin embargo, su verdadero valor puede encontrarse mucho antes de cualquier reconocimiento oficial: en las manos de quienes lo cultivan, en las cocinas donde se transforma y en las familias que continúan preparando alimentos con técnicas aprendidas de sus abuelos.

Este 13 de agosto, celebrar el Día Nacional del Maíz también es una oportunidad para reconocer esa historia que continúa llegando hasta nuestras mesas.