Don José Ángel Barrios Rosales celebró recientemente sus 100 años de vida rodeado del cariño de familiares, amigos y vecinos de San Antonio Suchitepéquez, dejando como legado una historia marcada por el trabajo, el emprendimiento y el servicio a su comunidad.

Nacido el 1 de octubre de 1926, don Ángel ha sido testigo de importantes transformaciones en San Antonio Suchitepéquez. A lo largo de su vida también contribuyó al desarrollo del municipio desde distintos espacios, entre ellos el servicio público, donde llegó a desempeñarse como vicealcalde y alcalde municipal.
Como uno de los 10 hijos de José María Barrios Mancio y Nemesia Rosales Palencia, creció en un municipio muy diferente al actual, cuando todavía predominaban las calles empedradas y las viviendas construidas con madera, ladrillo y adobe.
Desde joven conoció el esfuerzo y las largas jornadas de trabajo. Una de las historias que recuerda de aquellos años son los viajes que realizaba junto a sus hermanos para llevar ganado desde San Antonio Suchitepéquez hasta el mercado de Salcajá, Quetzaltenango. El recorrido podía tomar dos días a pie y fue durante esta etapa, a los 18 años, cuando tuvo su primer par de zapatos.
Con el paso de las décadas, don Ángel también incursionó en diferentes actividades productivas. Impulsó proyectos relacionados con la fabricación de pisos y tejas, además de talleres de forja y mecánica. También fue uno de los primeros pilotos automovilísticos del municipio.
Su relación con el servicio a San Antonio Suchitepéquez tomó especial relevancia durante su administración municipal, entre 1983 y 1985. Durante ese período gestionó la llegada de los bomberos al municipio y consiguió el terreno donde posteriormente fue construida la estación que continúa prestando servicio a la población.
Una vida de inspiración
A sus 100 años, don Ángel conserva una actitud alegre y disfruta especialmente del contacto con la naturaleza. En su ranchito cultiva plantas medicinales, entre ellas el noni, mientras continúa compartiendo recuerdos y experiencias acumuladas durante un siglo.

Al celebrar su centenario, también compartió un mensaje para las nuevas generaciones y sus coterráneos, invitándolos a encontrar motivos para seguir adelante incluso en los momentos difíciles.
Su historia representa el paso de un siglo por San Antonio Suchitepéquez y el legado de una vida dedicada al trabajo, al emprendimiento, a la familia y al servicio de los demás.
