Con el sonido solemne de los timbales y el aroma del incienso que llenó cada calle empedrada, La Antigua volvió a mostrar por qué sigue siendo el corazón espiritual de Guate. Este 2 de noviembre, la procesión del Señor Sepultado del Templo de La Escuela de Cristo recorrió la ciudad en una jornada que reunió a fieles y visitantes bajo un mismo sentimiento: la fe.
Desde temprano, familias enteras esperaron frente al templo para presenciar la salida del cortejo, que este año conmemoró 76 años de Velación y Procesión, una tradición que ha trascendido generaciones. La imagen del Señor Sepultado, cargada con solemnidad y respeto, avanzó entre rezos, cánticos y miradas que reflejaban gratitud.
Más allá de la expresión religiosa, esta procesión es también un reflejo de la identidad cultural de Guate: un pueblo que mantiene vivas sus costumbres con orden, respeto y fervor. Cada año, miles de personas viajan hasta la ciudad colonial para ser parte de este acto que combina arte, historia y espiritualidad.

La procesión del Señor Sepultado de La Escuela de Cristo no solo recorre las calles de La Antigua, también recorre la memoria colectiva de un país que encuentra en su fe un motivo de unión y esperanza.
Una vez más, Guate mostró que sus tradiciones no se apagan con el tiempo, se fortalecen con el alma de su gente.

Buenas Noticias GT, donde la fe también es motivo de orgullo.