Un encuentro poco común marcó un recorrido en una reserva natural de Purulhá, Baja Verapaz, donde un grupo de quetzales apareció de forma inesperada ante los visitantes. El avistamiento ocurrió en el santuario Ranchitos del Quetzal, uno de los espacios mejor conservados de la región, y quedó registrado en video por Javier Archila.
En las imágenes se observa a las aves desplazarse de rama en rama mientras se comunican a través de su canto. Según explicó Archila, conservacionista y estudioso de las orquídeas nativas del área, el grupo estaba conformado por cinco machos y dos hembras, cuyas colas y plumajes resaltaron en medio del bosque, generando asombro entre quienes presenciaron el momento.
La temporada de observación del quetzal se extiende de febrero a julio, y Purulhá se ha consolidado como uno de los puntos más importantes para quienes buscan apreciar al ave nacional de Guate en libertad, sin alterar su entorno.

Este tipo de avistamientos recuerdan la importancia de proteger los bosques y respetar las reservas naturales. El cuidado del hábitat es clave para que el quetzal siga encontrando refugio y alimento, y para que futuras generaciones puedan vivir experiencias que conectan con la riqueza natural del país. En la conservación, cada acción cuenta.