Hoy en el estadio El Trébol, Guate afronta un desafío decisivo rumbo al Mundial 2026: enfrenta a Panamá con la obligación de ganar para mantener vivo su sueño mundialista.
En este momento de la eliminatoria de la CONCACAF, la Azul y Blanco ocupa la tercera posición del Grupo A con 5 puntos, mientras Panamá y Surinam suman 6 cada uno.
Un empate no bastará: si Guate no vence hoy, dependerá de otros resultados en la última jornada y verá reducidas sus posibilidades de alcanzar incluso un hipotético repechaje.
Guate ya se enfrentó a Panamá en septiembre y el duelo terminó 1-1 en el Rommel Fernández.
Históricamente, Panamá domina el enfrentamiento con 18 triunfos; Guate ha ganado 13 veces y se han registrado 12 empates. Sin embargo, la Azul y Blanco, actualmente, tiene las mismas armas que los canaleros para medirse en el terreno de juego.
El técnico mexicano Luis Fernando Tena ha subrayado que su equipo debe afrontar los partidos restantes —contra Panamá hoy y luego frente a Surinam— con máxima concentración, porque cada error puede costar caro.
La afición guatemalteca, apasionada, llenará el estadio con la esperanza de ver a la Azul y Blanco dar ese paso histórico: una victoria hoy acercaría a Guate a su primer Mundial. Pero la presión es alta y el margen de error, inexistente.
Cuando ruede el balón, Guate tendrá que salir decidida, ser agresiva, aprovechar su localía y no dejar que el nerviosismo empañe el partido. Una victoria hoy encendería la ilusión. ¡Vamos, Guate! ¡Sí se puede!