Guate vuelve a brillar gracias a Guillermo Rivas, un joven de Livingston que conquistó el oro en el decatlón con 6,842 puntos, cifra que impone récord nacional y centroamericano.
A sus 21 años, Rivas ha demostrado una fuerza mental y física admirable al dominar las diez exigentes pruebas que componen el decatlón: velocidad, salto, lanzamiento y resistencia. Su desempeño no solo lo convirtió en campeón, sino en el nuevo referente del atletismo guatemalteco.

El segundo lugar fue para Osmán Sanders de Nicaragua con 5,640 puntos, mientras que el tercer puesto lo ocupó el también guatemalteco Mauricio Galindo con 4,465 unidades. Pero el protagonismo fue absoluto para Rivas, quien marcó un antes y un después en las pruebas combinadas de la región.
Su historia inspira por partida doble: no solo por su disciplina, sino porque proviene de Livingston, un rincón caribeño que hoy suena con fuerza en el mapa deportivo nacional. Desde allí, Guillermo construyó su camino con constancia, guiado por su entrenador Raúl Terry, y con una meta clara: superar los 7,000 puntos y llevar la bandera de Guate a competencias internacionales.

Este triunfo no es casualidad. Es el reflejo de años de esfuerzo silencioso, del trabajo metódico y del carácter de un atleta que no espera oportunidades: las crea. Guillermo Rivas representa el talento que surge lejos de los reflectores, pero que cuando llega, lo hace para quedarse.
En Livingston se celebra un nuevo capítulo de orgullo. Y en todo el país, un nombre que desde hoy se suma a la lista de los grandes del atletismo guatemalteco.
Una historia que, sin duda, merece un lugar especial entre las Buenas Noticias GT.