En esta temporada navideña, el espíritu de generosidad se hace presente en la ciudad: el Mayor Héctor Chacón, un emblemático bombero municipal con más de cinco décadas de servicio, ha iniciado la recaudación de juguetes para los niños que viven bajo el puente Las Vacas, en la zona 6 de la capital.
Desde 1997, cuando comenzó esta noble tradición, el Mayor Chacón ha buscado llevar alegría a los corazones de niños de escasos recursos, transformando la temporada navideña en un tiempo de esperanza y sonrisas. Aunque este año ha enfrentado algunos retos logísticos y de salud, su compromiso con la comunidad continúa más firme que nunca.
La meta de este 2025 es recolectar juguetes para 500 niños que esperan con ilusión un regalo que simbolice cariño y solidaridad.
Puntos de colecta:
- Escuela Técnica del Cuerpo de Bomberos Municipales (Bulevar Liberación 11-20, Zona 12): recibe juguetes nuevos o en buen estado hasta el 20 de diciembre en horario de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.
- Centro Comercial Zona Portales: cuenta con una caja de donaciones cerca de Blue Medical, donde puedes dejar tus aportes hasta el 17 de diciembre durante el horario regular del centro comercial.
Este tipo de iniciativas no solo regalan un juguete, sino que también entregan esperanza y apoyo a familias en condiciones vulnerables, demostrando que el compromiso social y la solidaridad comunitaria siguen siendo pilares de una Guate que comparte, apoya y se une por el bienestar de sus niños.
Al concluir esta campaña, no solo se entregarán juguetes; se reafirmará el profundo compromiso de un hombre que ha dedicado más de cinco décadas de su vida al servicio y a la solidaridad con los más necesitados.
La labor del Mayor Héctor Chacón trasciende la entrega de obsequios: representa un mensaje de esperanza, empatía y amor que inspira a toda la comunidad guatemalteca a compartir y a tender una mano amiga en épocas de celebración.
Su gesto humanitario —forjado en una vocación de servicio desde muy joven y consolidado a través de más de 25 años de tradición navideña— continúa siendo un motivo de orgullo para Guate, recordándonos que la grandeza de un país también se mide por la generosidad de su gente.
