Se trata de una fecha que rememora la oficialización del escudo de armas por medio del Decreto Ejecutivo No. 33, emitido el 18 de noviembre de 1871 durante el gobierno de Miguel García Granados.
El diseño del escudo se atribuye al grabador suizo Juan Bautista Frener, quien en esa época trabajaba para la Casa de la Moneda.
En el decreto se define que llevará dos rifles cruzados, dos espadas doradas y ramas de laurel, sobre un fondo celeste claro, además de un pergamino con la inscripción “Libertad 15 de septiembre de 1821”. En la parte superior aparece un quetzal, símbolo de independencia y autonomía.
Cada uno de los elementos tiene un significado particular: los rifles representan la voluntad de defensa, las espadas simbolizan el honor, la corona de laurel alude a la victoria y la paz, y el pergamino recuerda la fecha de la independencia de Centroamérica. El quetzal, por su parte, es un emblema de libertad.
Además, el escudo no es solo un símbolo decorativo: forma parte del pabellón nacional, ya que aparece en la franja blanca de la bandera guatemalteca.

La conmemoración no solo refuerza el orgullo por la historia guatemalteca, sino que también invita a valorar el significado profundo de este emblema: no es solo un diseño, sino un recordatorio de la libertad, la memoria y la soberanía que identifica al país.