La Ciudad Imperial de Carlos V, en Cobán, Alta Verapaz, abrió oficialmente las puertas al 58.º Festival Folklórico Nacional Rab’in Ajaw, una de las manifestaciones culturales más importantes de Guate. En esta primera jornada, las representantes de los pueblos mayas provenientes de distintos departamentos del país arribaron a las Verapaces para completar su proceso de inscripción y conocer la agenda de actividades que culminará con la elección y coronación de la nueva Rab’in Ajaw 2026-2027, cuyo significado es la “Hija del Rey”.
Durante los próximos días, Cobán se convertirá en el escenario de una verdadera celebración de la identidad nacional. Ceremonias mayas, desfiles, presentaciones artísticas, música, danza, expresiones culturales y diversas actividades llenarán de color la ciudad, convirtiéndola en un punto donde convergen la historia, la tradición y el orgullo de los pueblos originarios.
El Festival Folklórico Nacional Rab’in Ajaw nació en 1971 con el propósito de exaltar la riqueza cultural de los pueblos mayas y ofrecer un espacio donde las mujeres indígenas pudieran representar con orgullo la historia, los valores, los idiomas y las tradiciones de sus comunidades. Con el paso de los años, el evento se consolidó como el máximo encuentro intercultural del país y uno de los símbolos más importantes de la preservación del patrimonio cultural.
A diferencia de un certamen convencional, el jurado valora aspectos como el dominio de su idioma materno, el conocimiento de la cosmovisión maya, la identidad cultural, el liderazgo comunitario, la oratoria y el compromiso con la preservación de las tradiciones de sus pueblos. Esa esencia ha convertido a Rab’in Ajaw en un referente del liderazgo de las mujeres mayas y en una plataforma para visibilizar el legado cultural de Guate.

Con el inicio de esta 58.ª edición, Cobán vuelve a reunir a mujeres que representan la diversidad cultural del país y que comparten un mismo propósito: mantener viva la herencia de los pueblos originarios y fortalecer una tradición que, durante más de medio siglo, ha contribuido a preservar la identidad cultural y el orgullo de Guate.
