Un grupo de jóvenes del municipio de Nahualá, Sololá, se ha sumergido en una experiencia cultural significativa para mantener viva una tradición ancestral que forma parte de la identidad del Pueblo maya K’iche’.
Recientemente, dieciséis jóvenes participaron en un taller de ponche navideño tradicional, donde aprendieron detalladamente la elaboración de esta bebida emblemática. Más allá de seguir una receta, la jornada se convirtió en un espacio de intercambio de saberes y de reconocimiento del valor cultural que tiene esta práctica culinaria entre las familias y comunidades de la región.
Durante la jornada, los participantes prepararon el ponche con ingredientes tradicionales, compartiendo entre sí métodos de preparación, anécdotas familiares y la importancia de mantener este legado vivo para las futuras generaciones. Para muchos, esta bebida representa más que un sabor: es un símbolo de unión comunitaria y de celebración que trasciende generaciones.
Acciones como este taller reflejan el interés de la juventud por fortalecer sus raíces culturales y reafirmar la identidad de su pueblo a través de prácticas tradicionales que han sido transmitidas de manera oral y familiar durante décadas.
El ponche, que acompaña festividades y encuentros familiares, se ha convertido en un puente entre el pasado y el presente, al tiempo que los jóvenes participantes se convierten en guardianes de una herencia culinaria y cultural que desean preservar.