Las coronas de los pueblos mayas trascienden lo ceremonial. Cada una encarna historia, identidad y una responsabilidad profunda con la memoria colectiva de los municipios y comunidades que representan. En distintos escenarios del país, cinco mujeres sostienen hoy esa representación con convicción, conocimiento y vínculo directo con sus raíces.
La Rabin Ajaw, Mireily Chan Cocinero, asume un rol espiritual y cultural que conecta generaciones. Su figura comunica el pensamiento ancestral y reafirma el valor de la cosmovisión maya como guía de vida comunitaria.
Como Flor Nacional del Pueblo Maya, Sofía Gaspar Diego proyecta la riqueza visual, lingüística y simbólica del pueblo maya. Su representación habla del color, la estética y la identidad que siguen presentes en la vida cotidiana de Guate.
Desde una mirada integradora, Zuleyka Coc Bó, Princesa Nacional de las Cuatro Culturas, representa el equilibrio entre los pueblos que conforman el país. Su título invita al respeto mutuo y a la convivencia desde el reconocimiento cultural.
La juventud y la herencia ancestral confluyen en Edna Cabrera, Ix Kan Ajaw 2025, conocida como la Doncella del Viento. Su papel simboliza la continuidad cultural y la fuerza de las nuevas generaciones dentro de los pueblos originarios.

Por su parte, Dulce Melisa Sales, Princesa Nacional del Oxlajuj Baktun, representa el tiempo, la memoria y la visión de futuro desde el calendario maya, una de las expresiones más profundas del pensamiento ancestral.

Estas cinco coronas reflejan liderazgo cultural, pertenencia y responsabilidad histórica. En Buenas Noticias GT reconocemos estas representaciones que mantienen viva la identidad de los pueblos mayas y fortalecen el vínculo entre pasado, presente y comunidad.