Las aguas del lago Petén Itzá se convierten en escenario de máxima tensión deportiva, pues en estos momentos se disputa el Clasificatorio Centroamericano y del Caribe de remo 2025, camino a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El torneo reúne a delegaciones de la región que luchan por asegurar cupos continentales.
Desde el 15 hasta el 19 de octubre, remeros de al menos una decena de países compiten en diversas modalidades, como single masculino, single femenino y pruebas de doble, con la meta de avanzar a finales A o B según sus tiempos.
Delegaciones como la de República Dominicana ya registran éxitos: Ignacio Vásquez Jorge y Wendy Altagracia Simó Peña lograron imponerse en sus respectivas pruebas y avanzar directamente a las finales A del certamen.
Por su parte, Venezuela participa con una nutrida delegación de 19 miembros entre atletas y cuerpo técnico, apuntando a maximizar sus oportunidades para clasificar.
El torneo no solo sirve como definición de plazas, sino también como prueba de fuego para la organización guatemalteca. Las autoridades deportivas locales enfrentan retos logísticos complejos: el traslado y manejo de embarcaciones, el mantenimiento de la pista acuática, la coordinación entre jueces y cronometraje, además de asegurar servicios adecuados para las delegaciones visitantes.
Hasta ahora, los registros indicados por algunas delegaciones muestran que la competencia es reñida y que los favoritos no pueden descuidarse. Cada centésima puede marcar la diferencia entre avanzar a la final A o quedar relegado a puestos secundarios.
Mientras los remeros cortan el espejo del agua con fuerza y técnica, Petén se mantiene alerta: cada salida a la pista representa un pulso hacia la clasificación. Las emociones seguirán al máximo hasta que se conozcan los clasificados para Santo Domingo 2026.
