A 5,636 metros sobre el nivel del mar, donde la respiración pesa y cada paso exige técnica, tres quetzaltecos decidieron demostrar que la preparación también escala. El doctor Rafael Aparicio, el ingeniero Geovanny García y el ingeniero Fernando Téllez alcanzaron la cumbre del Pico de Orizaba, el punto más alto de México y el tercer volcán más alto de Norteamérica.
No es una cima para improvisar. Durante tres meses de entrenamiento, perfeccionaron resistencia, climatización y manejo de glaciar para enfrentar un ascenso que suele poner en jaque incluso a montañistas experimentados. Ellos la completaron en 5 horas y media, un tiempo que habla de condición física y disciplina sostenida.

La imagen de los tres con la bandera de Quetzaltenango en la cima no es solo una foto simbólica; es la confirmación de que la preparación técnica también representa a Guate fuera del país. El Pico de Orizaba combina paredes heladas, pendientes que superan los 40 grados y un tramo final donde la altura limita cada decisión. Superarlo requiere estrategia, foco y control del ritmo.
Con este hito, los tres montañistas colocan nuevamente a Xela en un nivel donde las hazañas se logran por mérito y constancia. Otro recordatorio de que desde aquí también se compiten alturas mayores. Así lo celebramos hoy en Buenas Noticias GT.