Quetzaltenango fue testigo de una noche histórica: por primera vez en más de medio siglo, la ciudad altense se convirtió en sede oficial del certamen Miss Universo Guate, y ahí, frente a un público lleno de emoción, fue coronada Raschel Alexandra Paz Archila como la nueva representante que llevará el nombre de nuestro país hasta el certamen internacional en Tailandia, en noviembre.
Con tan solo 24 años, Raschel no solo brilló por su porte y elegancia en el escenario. Es licenciada en Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, domina cuatro idiomas (español, inglés, francés y alemán), y ha trabajado activamente como embajadora de una ONG que atiende a mujeres y jóvenes víctimas de violencia.
Su formación sólida y visión clara la han convertido en una figura que va más allá de los concursos: representa una Guate que piensa, se expresa y actúa.

La gala se celebró en CEFEMERQ y reunió a 24 candidatas de todo el país. La competencia fue intensa, con pasarelas, entrevistas y una ronda final de preguntas que dejó al descubierto la capacidad intelectual y emocional de las finalistas. Raschel, quien representó a la Ciudad Capital, se mantuvo firme y segura hasta el anuncio final, que la convirtió en Miss Universo Guate 2025.
Raschel se ha preparado para este momento
Este triunfo no es su primera corona: en 2023 fue elegida Miss Grand Guatemala y desde entonces su perfil ha crecido tanto en el modelaje profesional como en el activismo. En redes sociales ya comienza a conectar con miles de personas que ven en ella una imagen fresca, fuerte y honesta de lo que una reina de belleza debe representar en estos tiempos.
A la ceremonia asistió también la actual Miss Universo 2024, Victoria Kjær Theilvig, quien desfiló por el parque central con indumentaria quetzalteca y dejó claro que la belleza mundial también puede rendirse ante los colores, sonidos y tejidos de nuestra tierra.
El camino hacia Tailandia será exigente, pero Guate tiene en Raschel Paz a una mujer preparada, decidida y consciente de su rol como embajadora de una nueva generación. Una que no solo posa, sino que propone. Y que llevará el nombre de nuestra tierra no como una etiqueta… sino como un compromiso.
