Ayer por la mañana, Roberto Bonilla despertó una espinita que puso a soñar a toda Guate. Fue el mejor clasificado en la eliminatoria de 200 metros pecho con récord panamericano junior incluido (2:14.74 minutos).
Horas más tarde llegó a su cumbre. Ganó la medalla de oro de la prueba en una final cerrada, cerradísima, cardiaca, intensa, emocionante a más no poder.

Su duelo fue uno a uno con el brasileño Guilherme Camossato, a quien venció sobre la misma llegada con otro récord panamericano junior de 2:12.60 minutos para celebrar eufórico un oro que llegó como agua en el desierto, tras varios meses de incertidumbre personal. Esta medalla fue un bálsamo para el joven tritón que no deja de soñar, ni de creer, ni de trabajar. ¡Qué orgullo!

Para Roberto Bonilla, este importante triunfo en Asunción, Paraguay, fue, además de un paso crucial en su carrera como nadador, el momento perfecto para demostrar que en Guate sí hay atletas de calidad.
Adicional, para él fue un orgullo ver la bandera de Guate ondear en Asunción y que el Himno Nacional sonara tras su histórico triunfo.

Roberto compitió con atletas élites del continente y terminó siendo el mejor. ¡Qué noticia!

No dejes de leer: