En la madrugada del 5 de octubre de 2005, la violencia de la tormenta Stan provocó deslaves y lahares que afectaron comunidades y aldeas de Santiago Atitlán. Veinte años después, la comuna honra a quienes perdieron la vida en aquella tragedia y convierte la memoria en acciones concretas para proteger a su gente.
La conmemoración de 2025 no busca revivir el dolor, sino reconocer la resiliencia de un pueblo que se organizó y aprendió. Hoy, el municipio mantiene estructuras locales de reducción de riesgo (COMRED) y planes de ordenamiento que incluyen sistemas de alerta y protocolos de evacuación; esas capacidades locales son el resultado de años de trabajo entre autoridades municipales, instituciones nacionales y la propia comunidad.
En la cuenca del Lago de Atitlán se han impulsado campañas de reforestación y conservación destinadas a recuperar cobertura forestal en las zonas altas y reducir la erosión que alimenta deslaves. En 2024–2025 estas iniciativas se ampliaron con metas ambiciosas (decenas de miles de árboles) para fortalecer las cuencas y las recargas hídricas que protegen a las comunidades ribereñas.

A nivel nacional, la actualización de políticas y la promoción de sistemas de alerta temprana han fortalecido los marcos técnicos que respaldan a municipios como Santiago Atitlán. Además, instituciones públicas con apoyo de proyectos de conservación y agricultura sostenible desarrollan medidas de conservación de suelos y manejo del territorio que buscan reducir la vulnerabilidad frente a lluvias extremas.
Hoy, la conmemoración es también una lección viva: memoria que se traduce en silencio vigilante (alertas), en manos que siembran árboles, en familias que participan en simulacros y en autoridades que coordinan respuestas. Santiago Atitlán recuerda a los ausentes con dignidad y los honra con acciones que buscan que la tragedia no se repita.

Buenas Noticias GT cierra esta nota con un mensaje claro: la memoria colectiva puede convertirse en prevención. En Guate, comunidades como Santiago Atitlán demuestran que recordar es también construir futuro más verde, más organizado y más seguro para las próximas generaciones.