Con una mezcla de alegría, admiración y conciencia, Trompita, la emblemática elefanta asiática que vive en un zoológico de la capital guatemalteca, celebró el sábado su 65° cumpleaños, convirtiéndose en un símbolo de longevidad, bienestar animal y educación ambiental en el corazón de la ciudad.
Nacida alrededor de 1961 y rescatada de un circo local en 2008, Trompita ha superado con creces la esperanza de vida promedio de su especie, que en libertad suele rondar entre los 48 y 60 años. Su historia de resiliencia y dedicación a resonado durante décadas entre visitantes, familias y amantes de la naturaleza.
La celebración incluyó un pastel de frutas y alimentos frescos, ideado especialmente por el equipo veterinario del zoológico, así como actividades que permitieron a los asistentes compartir este momento con la querida elefanta, acompañada de aplausos y muestras de cariño.

Cuidado integral y bienestar animal
Los especialistas del parque han desarrollado un programa de atención centrado en las necesidades específicas de Trompita. Diariamente, recibe una dieta balanceada que incluye heno, frutas y un concentrado especial importado, diseñado para su edad y condiciones de salud.
Además de los cuidados nutricionales, el equipo del zoológico implementa prácticas de estimulación física y mental, como entrenamiento podal y ejercicios que incentivan sus conductas naturales, fundamentales para mantener su movilidad y bienestar general.

Un mensaje más allá de la celebración
La jornada festiva no solo se vivió como un cumpleaños más, sino como una oportunidad para sensibilizar al público sobre la importancia de la conservación de especies en peligro de extinción y el valor de brindar atención respetuosa y científica a los animales en cautiverio.
Con más de 3 500 kg y un vigor que sorprende a veteranos del cuidado animal, Trompita es hoy un testimonio vivo de cómo el amor, la ciencia y el compromiso pueden desafiar las expectativas biológicas y generar esperanza en la protección de la vida silvestre.