Desde San Pedro La Laguna, un hombre marcó el rumbo espiritual de cientos de familias y dejó un legado que hoy sigue vivo en la Iglesia Evangélica Bethel, en cada alumno y en cada alabanza que alguna vez elevó a Dios. El Pastor Emilio Magdaleno Batz Cotuc, fundador, guía y maestro de la Misión Cristiana Bethel, dedicó cuatro décadas de su vida al ministerio pastoral, siempre con una visión clara: predicar la sana doctrina con fidelidad y amor genuino por las almas.
Su historia comenzó en las orillas del lago, en su querido San Pedro La Laguna, Sololá, donde nació el 28 de mayo de 1952. Lo que inició como un llamado personal se convirtió en una obra monumental: 97 iglesias bajo la cobertura de la Iglesia Central Bethel, fruto de un liderazgo firme, prudente y lleno de fe.
Tras el fallecimiento de su padre, el pastor Antonio Batz, asumió también la dirección de las misiones, consolidando un trabajo que trascendió fronteras. Su influencia no solo fue pastoral, sino también educativa y musical. Fundó el Colegio Evangélico Bethel en San Pedro La Laguna y otro en la aldea Panyebar, convencido de que la formación cristiana y académica debía caminar de la mano.
Visionario y emprendedor, el pastor Emilio también fue un amante de la música. Fundó “La Banda de Dios”, con la que recorrió todo el país llevando el mensaje de salvación a través de melodías que aún resuenan en la memoria de muchos.

Autor de tres libros —100 bosquejos del Pastor Emilio Batz. Tomo I, 90 actividades que los jóvenes pueden realizar y 100 bosquejos del Pastor Emilio M. Battz C. Tomo II— dejó plasmada su sabiduría para las nuevas generaciones de líderes espirituales.
De sus labios brotaron frases que hoy se repiten con cariño en cada congregación:
“Soy lo que soy por la gracia de Dios, tengo lo que tengo por la gracia de Dios, estoy donde estoy por la gracia de Dios.”
Y un consejo que sintetizaba toda su vida de fe:
“Sean fieles al Señor.”
El Pastor Emilio M. Battz C. fue más que un líder espiritual; fue un ejemplo de servicio, constancia y amor por la obra de Dios. Su paso por la vida dejó raíces profundas y una herencia espiritual que seguirá dando fruto en Guate y más allá.

Desde Buenas Noticias GT, celebramos su legado y honramos la memoria de un hombre cuya fe se transformó en visión, y cuya visión hoy continúa encendiendo corazones.