En medio del ambiente solemne del tercer domingo de Cuaresma, una escena particular llamó la atención de quienes recorrían las calles de Jocotenango: un niño vestido como soldado romano caminaba con orgullo… acompañado por su mascota, que también llevaba un atuendo inspirado en la tradición.
El pequeño participaba en la jornada cuaresmal con su capa roja, casco y espada de utilería, evocando a los personajes históricos que forman parte de la iconografía de la Semana Santa. A su lado, su perro, tranquilo y atento, llevaba un pequeño accesorio que combinaba con el vestuario de su dueño, creando una escena que rápidamente despertó sonrisas entre los presentes.
En calles cubiertas de aserrín y flores, mientras cargadores y devotos avanzaban con túnicas moradas, la imagen recordó que la Cuaresma también se vive en familia y que las tradiciones se transmiten desde la niñez, incluso en los detalles más sencillos.
La escena ocurrió en uno de los municipios donde la temporada cuaresmal se vive con intensidad, con vecinos que preparan calles, decoran fachadas y acompañan cada recorrido procesional.
Momentos así muestran cómo la tradición sigue encontrando nuevas formas de expresarse en Guate, incluso en gestos espontáneos que nacen en la calle.

Y esas historias que surgen entre el aserrín, las túnicas y la fe popular… también encuentran su lugar en Buenas Noticias GT.