Villa Canales vivió una de sus jornadas más significativas al celebrar el rezado mayor en honor al Jesús Niño, imagen considerada una de las joyas espirituales más preciadas del municipio. Desde tempranas horas, las calles se transformaron en un lienzo de fe, arte y devoción, adornadas con hermosas alfombras elaboradas por vecinos y familias enteras.
La procesión partió desde la parroquia de San Joaquín, recorriendo las principales calles del municipio en medio de un ambiente lleno de tradición y alegría. La música acompañó el andar de la imagen, mientras los cohetillos anunciaban con júbilo el paso del Jesús Niño, despertando emoción y orgullo entre los asistentes.

Esta manifestación religiosa no solo refleja la profunda fe del pueblo canalero, sino también la unidad y el amor con el que se conservan las tradiciones que han pasado de generación en generación. Cada detalle, cada alfombra y cada nota musical reafirmaron que Villa Canales mantiene viva su identidad cultural y espiritual.

Sin duda, el rezado mayor y la procesión del Jesús Niño continúan siendo un símbolo de esperanza, fe y comunidad, una tradición que engrandece al municipio y llena de buenas noticias el corazón de Guate.