Cada 15 de agosto, la Ciudad Capital se transforma para rendir homenaje a su patrona, la Virgen de la Asunción, en una celebración que combina devoción, historia y cultura.
La fecha marca no solo el acto religioso central, sino que también marca una de las ferias más queridas por los capitalinos: la Feria de Jocotenango.
Esta festividad tiene raíces coloniales, cuando la capital fue fundada en honor a la Virgen tras el traslado desde Santiago de los Caballeros en 1773. Sin embargo, su esencia se remonta al siglo XVI, cuando en Jocotenango, Sacatepéquez, ya se realizaban festejos en su honor.

Una tradición viva en los guatemaltecos
Hoy, esta tradición sigue viva en el Hipódromo del Norte, zona 2, donde la feria se extiende del 9 al 17 de agosto con más de 300 puestos de comida típica, artesanías, juegos mecánicos y presentaciones culturales.
El fervor religioso alcanza su punto más alto con la procesión solemne que acompaña la imagen de la Virgen —una talla del siglo XVII conocida como “Virgen de los Indios”— desde su templo hasta la Catedral Metropolitana, uniendo a miles de fieles en un recorrido cargado de simbolismo.
La Feria de Jocotenango es más que una cita anual: es un patrimonio vivo que preserva sabores, sonidos y colores que han acompañado a generaciones.

Entre churros, elotes, garnachas y música de marimba, la ciudad entera se llena de un espíritu festivo que trasciende edades y credos.
En Buenas Noticias GT celebramos la fe, la tradición y el sentido de comunidad que cada año convierten a esta fecha en uno de los momentos más emblemáticos y esperados de la capital.