Una tradición viva que pasa de generación en generación. Créditos: Noti Itzá.
Cada agosto, San Luis, Petén, revive una de sus tradiciones más representativas: el Palo Ensebado, una celebración vinculada con la historia y las costumbres de la comunidad Maya Mopán.
La tradición tiene como uno de sus elementos principales el árbol de Sa’yuk o Valerio, considerado especial dentro de esta celebración. Su elección, traslado y colocación forman parte de un proceso que involucra a pobladores y autoridades de la comunidad.
Según la tradición oral de San Luis, el origen de esta celebración se relaciona con un antiguo relato sobre un cerro y una charca a la que llegaban distintos animales. Los relatos cuentan que los antiguos habitantes interpretaron aquel encuentro como una señal relacionada con el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra.
A partir de esta historia se habría establecido una celebración de agradecimiento que con el paso de las generaciones se convirtió en una de las tradiciones que identifican a San Luis durante su fiesta patronal.
Así se prepara el Palo Ensebado
Las actividades comienzan días antes de la colocación del palo. El 16 de agosto se realiza una velación y, posteriormente, el 24 de agosto, un grupo de pobladores se dirige hacia las montañas para seleccionar y cortar el árbol de Sa’yuk o Valerio.
El tronco es trasladado en hombros hasta el área urbana de San Luis, acompañado por ceremonias y actividades tradicionales. Luego llega al cerro S’ack-luum, conocido como Cerro Blanco, donde es preparado antes de ser colocado verticalmente.

Una vez instalado, el palo es cubierto con una sustancia que dificulta el ascenso. Los participantes intentan llegar hasta la parte superior para alcanzar los premios colocados en lo alto, convirtiendo la actividad en uno de los momentos más esperados de la celebración.
Más allá del desafío, el Palo Ensebado representa una tradición que reúne a la comunidad y mantiene vigente una práctica transmitida entre generaciones.
Cada agosto, San Luis vuelve a encontrarse con esta celebración que forma parte de su historia y de las expresiones culturales que distinguen a Petén.