El sarampión continúa siendo una enfermedad altamente contagiosa que requiere atención y prevención, especialmente porque actualmente está afectando con mayor frecuencia a personas entre los 15 y 39 años. Reconocer sus síntomas y buscar atención médica oportuna puede marcar la diferencia para evitar complicaciones graves.
Óscar Donis, jefe de la Sección de Epidemiología del Departamento de Medicina Preventiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), explicó que el virus tiene un período de incubación de entre 7 y 21 días. Esto significa que una persona puede haber adquirido la infección y tardar hasta tres semanas en presentar los primeros síntomas.

Las primeras manifestaciones suelen confundirse con una gripe fuerte. Entre los síntomas iniciales destacan la fiebre alta, que generalmente supera los 38 o 39 grados centígrados, tos seca persistente, congestión nasal, ojos rojos y sensibles a la luz, dolor de cuerpo, cansancio generalizado y pérdida del apetito.
Uno de los signos más característicos aparece entre el tercer y quinto día de enfermedad: una erupción cutánea o salpullido que comienza en el rostro, detrás de las orejas, la frente y el cuello. Posteriormente se extiende hacia el pecho, espalda, brazos y piernas, llegando incluso a las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Estas manchas rojizas permanecen visibles entre cuatro y seis días antes de desaparecer gradualmente en el mismo orden en que aparecieron, comenzando por la cara y finalizando en las extremidades.
Los especialistas recomiendan que cualquier persona que presente estos síntomas evite el contacto con otras personas para reducir el riesgo de contagio, no se automedique y acuda de inmediato a una unidad médica o centro de salud para recibir una evaluación profesional.

La atención temprana permite monitorear la evolución de la enfermedad y disminuir el riesgo de complicaciones como infecciones respiratorias, neumonía e incluso otras afecciones severas que pueden poner en riesgo la vida de los pacientes más vulnerables.
De acuerdo con el doctor Donis, la medida más efectiva para prevenir el sarampión continúa siendo la vacunación completa. Las autoridades del Seguro Social recuerdan que mantener al día los esquemas de inmunización es la mejor herramienta para protegerse y evitar la propagación de esta enfermedad.
En tiempos donde la prevención cobra especial relevancia, estar informados y actuar con responsabilidad contribuye a proteger la salud propia, la de la familia y la de toda la comunidad.